En esta edición de Así es Asia analizamos la visita de Vladimir Putin a China, donde junto a Xi Jinping aseguró que la relación entre ambos países atraviesa “el mejor momento de su historia”, pese a las dudas sobre su cooperación energética. Además, viajamos a Taiwán, donde el presidente Lai Ching-te intensifica la búsqueda de apoyo militar de Estados Unidos bajo la creciente presión de Beijing. Y cerramos con el hallazgo del dinosaurio más grande descubierto hasta ahora en el sudeste asiático. Xi Jinping y Vladimir Putin le remarcaron al mundo que son “viejos amigos”. El presidente ruso llegó a China el 20 de mayo en lo que fue un movimiento diplomático y estratégico de Moscú, una semana después de la visita de Donald Trump a Beijing. Para Xi, las relaciones con Rusia han alcanzado el “nivel más alto en su historia”, ya que ambos han “logrado profundizar la confianza política mutua y la cooperación estratégica”. Ambos líderes anunciaron la extensión del que es considerado como uno de los pilares jurídicos de la relación bilateral: Tratado de Buena Vecindad, Amistad y Cooperación, firmado hace 25 años. En medio de decenas de firmas de acuerdos y memorandos de entendimiento, Putin y Xi se vendieron a sí mismos como los precursores de un “escenario multipolar”, que aboga por un sistema internacional menos dominado por Occidente y para el que, precisamente, resulta necesario un “nuevo orden mundial”. Sin embargo, pese a la cordialidad y a las buenas maneras del encuentro, Putin regresó a casa con un sinsabor: no se firmó el acuerdo sobre el acuerdo Fuerza de Siberia-2. Rusia lleva durante años persiguiendo este objetivo, un plan conjunto llamado a transportar otros 50.000 millones de metros cúbicos de gas ruso anuales hacia suelo chino a través de Mongolia. El anhelo ruso sobre este tema ha crecido, especialmente, desde la pérdida de gran parte de su mercado europeo tras su invasión a Ucrania en 2022, mientras que la contraparte china ha mantenido una posición cautelosa sobre precios, condiciones y las necesidades reales de suministro. En palabras de Alejandro Reyes, profesor adjunto del CCCW de la universidad de Hong Kong, “Rusia necesita a China para reemplazar los mercados de gas perdidos”. Y es que la cooperación de suministros energéticos también se ve trastocada por los ecos de la guerra: “la crisis de Ormuz en Irán hace que el gas terrestre chino sea más atractivo. Pero China no quiere intercambiar la vulnerabilidad de Medio Oriente por la dependencia de Rusia”, explica Reyes desde Nueva York en diálogo con France 24. Dicho eso, el profesor hace una lectura diferente sobre la no firma de Siberia-2: “que no haya un acuerdo no muestra debilidad de China y Rusia, sino el poder de China en esta relación”. A la luz de su análisis, “Moscú necesita más a Beijing de lo que Beijing necesita a Moscú: para energía, ventas, comercio y respaldo diplomático”, en una relación cálida en las salas de té, pero, al final, desigual en términos de cooperación. Taiwán, en el limbo estadounidense Lai Ching-Te, presidente taiwanés, persigue sin descanso el favor estadounidense para resistir a la presión china. El líder asegura que las amenazas que enfrenta su isla “son cada vez más graves”. Por eso, “el fortalecimiento de nuestra capacidad de defensa, así como las adquisiciones militares a Estados Unidos, no solo son necesarios para garantizar la seguridad de Taiwán, sino también para mantener la paz y la estabilidad en el Estrecho", aseguró Lai, en el marco de su segundo aniversario en el cargo. El presidente de Taiwán, William Lai, insistió este miércoles en que la venta de armas de EE.UU. a la isla es "necesaria" para mantener la paz y la estabilidad en el Estrecho, después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, dejara en el aire la aprobación de un importante paquete de armamento. El fortalecimiento de nuestra capacidad de defensa, así como las adquisiciones militares a Estados Unidos, no solo son necesarios para garantizar la seguridad de Taiwán, sino también para mantener la paz y la estabilidad en el Estrecho", afirmó el mandatario durante una rueda de prensa con motivo de su segundo aniversario en el cargo. La solicitud del presidente taiwanés tuvo lugar después de que Trump, que visitó China justo hace una semana, no confirmara si autorizaría la aprobación de un paquete de armas para Taiwán estimado en unos 14.000 millones de dólares. De confirmarse, sería el mayor de la historia de la isla. Sin embargo, tras su estrechón de manos con Xi, Trump ha permanecido ambivalente sobre el asunto, y ha rebajado el tono de las conversaciones con las autoridades taiwanesas. "Todavía no lo he aprobado, ya veremos qué pasa. Quizás lo haga, quizás no lo haga (...). Es una muy buena ficha de negociación para nosotros, son un montón de armas", afirmó el ...
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