A los cuarenta y siete años, Cesária Évora aceptó ir a París. El primer concierto fue en el New Morning, uno de los mejores clubs de jazz de Europa. La sala estaba completamente vacía. No fue nadie. Nadie sabía quién era. Cuatro años después, «Sodade» era un himno universal. Y nadie en Europa entendía una sola palabra de criollo caboverdiano. Esta es la historia de Cize, la niña del barrio de Lombo, en Mindelo, Cabo Verde, que aprendió la sodade antes de poder nombrarla. Que perdió a su padre a los siete años, entró en un orfanato a los diez, y siendo adolescente le cerraron la puerta de un recital de Amália Rodrigues porque iba descalza. Que cantó por cigarrillos en los bares del puerto. Que pasó diez años perdida en el alcohol. Y que a los cuarenta y siete subió a un escenario en París y no cambió absolutamente nada: seguía descalza, seguía siendo la misma mujer de Mindelo. El episodio recorre la morna como forma musical — su deuda con el fado portugués, la modinha brasileña y el lundú angoleño —, la figura del compositor B. Leza como segundo padre de Cesária, la independencia de Cabo Verde en 1975 y la diáspora que la siguió, y la apuesta obstinada del productor José da Silva y su sello Lusafrica, que convirtió Miss Perfumado (1992) en un fenómeno global. En 2019, la UNESCO declaró la morna Patrimonio de la Humanidad. La historia de Cesária Évora no es una historia de redención. Es una historia sobre lo que pasa cuando el mundo cierra todas las puertas y tú decides entrar descalza. Playlist: – Fado Amalia, Amalia Rodrigues; – Sodade, Cesária Évora; – Sarapilhêra, Travadinha; – Fidjo Maguado, Chico Serra; – Cize, Cesária Évora; – Mata Morte, Cesária Évora; – Mar Azul, Cesária Évora; – Rapzodia de Mornas, Tito Paris; – Angola, Cesária Évora; – Miss Perfumado, Cesária Évora; – Lua Nha Testemunha, Cesária Évora; – Guanabarinu/Papa Joachin Paris, Cesária Évora; – Tiempo Y Silencio, Cesária Évora; y Pedro Guerra; – 06. Petit Pays, Cesária Évora; – Fala Pa Fala, Cesária Évora.
Show More
Show Less