Teología de a Pie cover art

Teología de a Pie

Teología de a Pie

Written by: Cristian Ahumada Osorio
Listen for free

About this listen

Reflexiones de fe, teología y actualidad. Mientras se camina, se conversa y comparte como peregrinos del mundo cambiante el mensaje de Jesús en el mundo actual. Un podcast de Cristian Ahumada Osorio, teólogo chileno.

Cristian Ahumada Osorio 2025
Christianity Ministry & Evangelism Spirituality
Episodes
  • Lumen Gentium: ¿qué es realmente la Iglesia?
    Jan 26 2026

    Antes del Concilio Vaticano II, la Iglesia se entendía muchas veces casi exclusivamente desde su estructura:

    jerarquía, normas, organización.

    Todo eso es real y necesario,

    pero no es lo primero.

    El Vaticano II quiso volver a lo esencial.

    Y por eso, en la Constitución Lumen Gentium, la primera gran definición no es jurídica, sino bíblica: La Iglesia es el Pueblo de Dios.

    Un pueblo convocado por Dios, no una élite espiritual. no un grupo perfecto, sino una comunidad de creyentes en camino.

    ¿Alguna vez has sentido que la Iglesia no tiene lugar para ti?

    Lumen Gentium afirma algo revolucionario para su tiempo —y muy actual hoy—:

    todos los bautizados tienen la misma dignidad. Antes de hablar de sacerdotes u obispos,

    el Concilio habla de:

    • bautismo,

    • vocación común a la santidad,

    • corresponsabilidad en la misión.

    Esto no elimina los ministerios, pero los pone en su lugar al servicio del Pueblo de Dios.

    La Iglesia es:

    • cuerpo de Cristo,

    • templo del Espíritu,

    • comunidad enviada al mundo.

    ¿me siento parte activa de la Iglesia… o solo un usuario ocasional?

    Esto toca de lleno la vida de las comunidades juveniles.

    Ser Iglesia no es solo ir a misa.

    Es caminar juntos, discernir juntos, servir juntos.

    El Vaticano II confía profundamente en los laicos y en los jóvenes,

    no como “ayudantes” sino como protagonistas de la misión.

    Una Iglesia viva necesita:

    • comunidades reales,

    • vínculos auténticos,

    • compromiso concreto.

    Show More Show Less
    6 mins
  • Dei Verbum: Dios sigue hablando
    Jan 23 2026

    Antes del Concilio Vaticano II, la Biblia ocupaba un lugar muy importante en la Iglesia,

    pero no siempre estaba al alcance de todos.

    Muchas personas no la leían directamente.

    La escuchaban fragmentada.

    La conocían más por explicaciones que por contacto directo.

    El Vaticano II se dio cuenta de algo fundamental:

    no puede haber fe viva sin una relación viva con la Palabra de Dios.

    Por eso nace la Constitución Dei Verbum,

    que no trata solo de libros,

    sino de la forma en que Dios se comunica con la humanidad.

    ¿qué lugar tiene realmente la Palabra de Dios en mi vida cotidiana?

    Dei Verbum dice algo muy profundo y muy simple a la vez:

    Dios no se revela como una idea,

    sino como alguien que habla y se da a conocer.

    La Revelación no es un paquete de datos.

    Es un diálogo.

    Por eso la Iglesia habla de:

    • la Escritura,

    • la Tradición viva,

    • y el Magisterio,

    no como cosas separadas,

    sino como un mismo movimiento del Espíritu.

    La Biblia no es un manual mágico.

    Es la historia de un Dios que entra en la historia humana,

    con personas reales, conflictos reales y preguntas reales.

    cuando escucho la Palabra, ¿la dejo interpelar mi vida… o solo la oigo pasar?

    Para las comunidades juveniles, esto es clave.

    No basta con escuchar la Palabra en la misa.

    Hay que rumiarla, compartirla, confrontarla con la vida.

    Por eso el Vaticano II impulsa:

    • grupos bíblicos,

    • lectio divina,

    • espacios de reflexión comunitaria.

    La Palabra:

    • ilumina decisiones,

    • consuela en la crisis,

    • cuestiona cuando hace falta.

    ¿tengo un espacio real donde la Palabra de Dios dialogue con mi vida y mi historia?

    Tal vez hoy la invitación es sencilla:

    La próxima vez que escuches la Biblia,

    no te preguntes primero “¿entiendo todo?”,

    sino: ¿qué me está diciendo Dios hoy, aquí y ahora?

    Porque el Vaticano II nos recuerda algo esencial:

    Dios no dejó de hablar.

    Lo que a veces falta… es aprender a escuchar.

    Show More Show Less
    7 mins
  • Sacrosanctum Concilium: celebrar para vivir
    Jan 22 2026

    Antes del Concilio Vaticano II, la liturgia se celebraba de una manera muy distinta.

    La misa estaba en latín.

    El sacerdote celebraba de espaldas a la asamblea.

    La mayoría de las personas no entendía las palabras,

    y muchas veces la liturgia se vivía más como algo que se “miraba” que como algo que se “vivía”.

    La intención era buena: cuidar el misterio.

    Pero con el tiempo ocurrió algo peligroso:

    el Pueblo de Dios empezó a sentirse espectador.

    ¿alguna vez te has sentido fuera de lo que pasa en la misa, como si no fuera contigo?

    El Vaticano II da un giro fundamental con la Constitución Sacrosanctum Concilium.

    La idea central es muy simple y muy profunda:

    la liturgia es la fuente y la cumbre de la vida cristiana.

    No es un añadido.

    No es un trámite.

    Es el corazón.

    Por eso el Concilio insiste en algo clave:

    la participación activa, consciente y plena de todos los fieles.

    No solo responder.

    No solo cantar.

    Sino entender, involucrarse y vivir lo que se celebra.

    Por eso:

    • se usa la lengua del pueblo,

    • se proclama la Palabra para todos,

    • se cuidan los signos,

    • se invita a la participación real de la comunidad.

    ¿vivo la liturgia como un encuentro con Dios… o como una obligación más?

    Esto toca directamente la vida de las comunidades juveniles.

    Cuando celebramos bien:

    • la fe se fortalece,

    • la comunidad se une,

    • la vida se ordena desde Dios.

    La liturgia no es un show.

    Pero tampoco es algo muerto.

    Es un encuentro.

    Un encuentro donde Dios habla,

    donde Cristo se entrega,

    donde el Espíritu forma comunidad.

    Por eso los jóvenes no están llamados solo a “asistir”,

    sino a ser parte viva: lectores, cantores, servidores, animadores.

    ¿qué lugar ocupo yo en la celebración de mi comunidad?

    Tal vez hoy la invitación es simple, pero desafiante:

    La próxima vez que participes en la liturgia,

    no preguntes primero “me gustó o no me gustó”,

    sino:

    ¿qué me quiso regalar Dios en este encuentro?

    Porque el Vaticano II nos recuerda algo esencial:

    la fe que no se celebra, se enfría.

    La fe que se celebra, se transforma en vida.

    Show More Show Less
    6 mins
No reviews yet