Nuestra columna enero 2025. Las Mujeres Trans y la Justicia.
La reforma emprendida en el poder judicial responde a la demanda por el acceso a la justicia ante la violencia e inseguridad que se vive en el país.
Hay que recordar que este poder representa la culminación del proceso de impartición de justicia en nuestro país; y en la base se encuentra la policía como primer respondiente; luego los ministerios públicos, los peritos, la policía de investigación, las fiscalías especializadas, asesores jurídicos, los jueces, etc.
En muchos casos además de la carga de ser víctima, viene un largo viaje a la justicia; un viaje lleno de incertidumbres, de burocracia, de discriminación y estigma para las mujeres trans
Un viaje donde se desconocen derechos, donde el lenguaje de las leyes no es accesible, donde no hay un acompañamiento especializado, un viaje donde no se miden los costos emocionales y económicos que implica el proceso.
La desconfianza de las mujeres trans en el sistema de procuración de justicia es tan alta, que según la EncuestaT 2020 CDMX levantada por nosotras, el 84.6% de las participantes no denuncio actos de discriminación y 87.4% de las participantes no denunciaron agresiones en su contra.
Además, el 32% de las participantes señala a la policía y 24.1% al ministerio público como instituciones donde se genera discriminación; mientras el 24.5% señala a la policía y 15.8% a los ministerios públicos como instituciones donde existe violencia.
Tenemos claro que la reforma al poder judicial no resolverá por si sola el lograr un acceso a la justicia para la población de México.
Señalamos que el acceso justicia, no solo debe verse desde los transfeminicidios; hoy vemos otras formas de violencia y discriminación que buscan justicia como lo es el ámbito laboral, la violencia intrafamiliar o de pareja, etc.
Las mujeres trans buscamos una justicia que sea pronta y expedita; pero que también busque la reparación del daño, la no impunidad, la no revictimización y sobre todo la no repetición de conductas que afectan al colectivo.
No dejaremos de insistir en la necesidad de la capacitación y sensibilización de todos los participantes en la procuración de justicia, no dejaremos de insistir en que sean las propias mujeres trans quienes participen en estos procesos.
En este viaje a la justicia desde CAIT brindamos consejería y acompañamiento a mujeres trans; porque sabemos lo importante de la escucha, de no sentirnos solas.
Queremos que la Justicia verdaderamente se convierta en un derecho para las mujeres trans.